Ojalá en Malasaña

Este fin de semana vino mi hermana a Madrid de visita y el Domingo nos fuimos a comer con unas amigas a Ojalá, un restaurante del Grupo la Musa.

Ojala

Un lugar fantástico y original. Las paredes fosforescentes, las mesas de las antiguas máquinas de coser, sillas de madera de toda la vida, decoración peculiar  y lo mejor de todo es si bajas las escaleras te encontrarás la playa de Malasaña escondida y un cuarto de baño donde podrás pintar las paredes con tizas de colores y dejar tu marca.

OjalaComimos muy bien, una gran variedad de carta donde no sabíamos dónde elegir exactamente pero que al final nos decantamos por una ensalada exquisita de champiñones, tomate seco, pasas, piñones y bacón, una tortilla de patata semicuajada acompañada de salsa romescu y cebolla caramelizada, unas croquetas de boletus y unas mini hamburguesas riquísimas.

Además de lo mencionado anteriormente podrás encontrar una coca de mozzarella con tomate cherry, hummus y una larga carta de postres.

Ademas de comer puedes ir a desayunar,  merendar y tomar los mejores cockteils, rones y gin tonics de la zona a un precio moderado.

La comida nos salió a 13€ por persona y espero repetir y conocer los otros restaurantes de la cadena La Musa.

El Mirador de Sevilla es para TI

Nos adentramos en Andalucía y que mejor manera que irnos a Sevilla e irnos al Restaurante El Mirador de Sevilla, donde podrás contemplar las maravillosas vistas de esta magnífica ciudad.

Se sitúa en la azotea del Hotel Vincci La Rábida. Un lugar privilegiado puesto que está muy cerca de todos los monumentos importantes de la ciudad.

El restaurante está ubicado en uno de los palacios del S. XVIII donde podrás tener unas  vistas de ensueño podrás degustar sus espectaculares platos contemplando la Catedral de Sevilla.

Si vas a Sevilla con tu pareja es muy recomendable este lugar para disfrutar de un ambiente romántico, relajarse y aislarse del bullicio de la ciudad.

fuente:hotelvincci

fuente:hotelvincci

Gracias al Chef Alberto Garrido, podrás probar una cocina que combina la cocina tradición con la vanguardista y así obtiene unos platos deliciosos como el solomillo de buey a la parrilla con ravioles de patata al aroma de ibérico.

 Como entrante os recomendaría la Crema de salmorejo con queso caramelizado y peineta de manzana verde o la tarrina de hígado de pato con dulce de membrillo y peras a la vinagreta de frutos rojos y tostas de pan dulce, el principal el ya mencionado y el atún rojo de almadraba sobre chutney de cebolla con suave bechamel de boletus y por último  enseñaremos a nuestro paladar una de las delicias la  Espuma de manzanas con su gelée de vino P.X. y crujiente de naranja.

Siempre acompañado de un buen vino. Que mejor gusto que poder coger la copa de vino tinto, saborearlo y contemplar las vistas. Es uno de los regalos que tiene el poder disfrutar una cena en este maravilloso restaurante.