Rocablanca, casticismo en plena calle Fuencarral

Rocablanca

Fuente: Minube

Entre toda la maraña cool del barrio madrileño de Malasaña, con sus gastrobares, sus cafeterías cuquis, sus tiendas de ropa vintage y con barbudos con gafas de pasta en cada esquina, aún queda un vestigio de los bares de toda la vida.

En la calle Fuencarral nº 71, entre las tiendas de las marcas más modernos, entrar al Rocablanca es volver hacia atrás unos cuantos años. Pero no es tampoco un casticismo romántico y chic, idealizado y moldeado por el paso del tiempo. No, sigue anclado hace unos años para lo bueno y en lo malo. Aquí no esperes nada ni muy tradicional ni muy elaborado, eso sí, con unos precios sin competencia.

Aquí encontraras cañas bien tiradas por muy buen precio, con tapas a elegir entre pimientos de padrón con patatas, pincho de tortilla, salmorejo o pollo al ajillo. Siempre las mismas. Las raciones más clásicas, como patatas bravas, croquetas o huevos rotos. Las hamburguesas, bastante más grandes que las de cualquier cadena rápida, tienen un precio ridículo. También hay platos combinados y ensaladas. Y bocadillos. Un bar de siempre, regentado por gente de siempre. Ni más ni menos.

¿Quieres pasar una tarde de cañas o una cena sin complicaciones ni demasiadas pretensiones? Este es tu sitio.